Textura Abierta

sábado, octubre 22, 2005

La Muerte de Luis XVI

LA MUERTE DE LUIS XVI

Gonzalo Navarro Cabrera


El 21 de enero de 1793 la Revolución Francesa cobraba su victima mas celebre y significativa: el rey Luis XVI. Si bien es cierto, Luis XVI no fue ni el primer ni el ultimo rey en morir victima de una revolución (con anterioridad ocurrió a Carlos I de Inglaterra, y después al Zar Nicolás II de Rusia), las circunstancias en que ello sucedió, y la posterior significación que tuvo este momento histórico, constituyen un interesante tema para analizar.

La muerte de Luis XVI en si misma encierra mas aspectos y matices que la posible traición de la republica de Francia y a si revolución, que fue el argumento que se esgrimió para llevarlo a juicio, y posteriormente condenarlo. Para poder comprender la razón que determinó la suerte de Luis XVI, conviene echar un rápido vistazo al panorama de la Francia de esos días.

El rey había sido depuesto y arrestado el 1º de agosto de 1792, fecha que para Robespierre superaba en importancia al 14 de julio de 1789, día del asalto y toma de la Bastilla. Estando el rey prisionero, la Convención asumió el poder. Esta se encontraba en manos de un grupo de exaltados, contándose entre ellos a Marat, quien exigía la caída de miles de cabezas a fin de asegurar la revolución, o de Saint-Joust, quien definitivamente exhortó a los demás miembros de la Convención a llevar a juicio a Luis XVI.

Considerando este alto grado de descontrol social y de caos político en Francia a fines del siglo XVIII, cabe hacerse la pregunta de porque no se tomó antes la determinación de ejecutar al rey. Para dar una respuesta a esta interrogante, es preciso considerarlo desde un doble punto de vista. Por un lado, aun estando depuesto del rey, este encarnaba el poder que había regido a Francia por siglos, y aun cuando se le podía considerar como uno de los mayores peligros de la revolución, (puesto que mientras viviera podría en cualquier momento retomar el poder y revertir la situación en que encontraba), la sola idea de su muerte resultaba no menos que aventurada. Por otro lado, existía una alta probabilidad de que su muerte implicara una coalición contra Francia por parte de los demás monarcas europeos, temerosos de que ocurriera algo similar en sus reinos.

No obstante estas razones, Luis XVI compareció ante los Tribunales los días 16 y 17 de enero de 1793. De más esta decir que el juicio careció por completo de toda objetividad e imparcialidad, presentándose el inculpado ya “condenado”. De hecho esto no podía ser de otra manera, puesto que tomada la decisión de juzgarlo, otra cosa que llevarlo a la guillotina se tornaba insignificante.

Si se examinan las causas de la Revolución Francesa toman forma las ideas de la Ilustración, y mas específicamente del Racionalismo. Estas nos permiten explicar de alguna manera los violentos acontecimientos que se produjeron durante este periodo, uno de los cuales fue la muerte de Luis XVI. El Racionalismo pretendía modificar la realidad por medio de la razón. Su vertiente irreligiosa y cosmopolita ala que pertenece Rousseau y Voltaire resultaba simplemente demoledora. Entonces si se toma el racionalismo y si critica a al realidad, con lideres exaltados que adoptando estas ideas buscaban llevarlas a la practica de cualquier manera, y a una sociedad descontenta y dispuesta a escucharlos, se tiene el ambiente preciso que permite explicar el econo y la violencia inusitada que alcanzo la Revolución Francesa.

Lo que no deja de sorprender es el hecho de que una vez que fueron desapareciendo gradualmente estos lideres, en lo común como victimas de la misma revolución, haya surgido la figura de Napoleón Bonaparte, quien en poco tiempo aglutinó en torno a si todo el poder y llego a ser emperador, intentando incluso instaurar una sucesión con el beneplácito del mismo pueblo que años antes aclamaba la caída de su monarca. Este hecho no confirma otra cosa que el pueblo francés nunca comprendió realmente lo que los postulados racionalistas de la revolución proponían. Es mas, la primera constitución francesa, fruto de esta revolución, alcanzó a durar menos de dos decenios.

Por ello, tal vez la mayor crítica que se le podría hacer a Luis XVI es que no supo contener a tiempo una revolución que finalmente acabó con él.

Bibliografía

Demolin, El juicio contra Luis XVI.

Bernard Fay, Louis XVI ou la fin dun monde.

Agradezco además, la ayuda de material y personal aportada por el profesor de la Universidad Católica, don Julio Retamal.